20 de mayo de 2008

El que nunca más volvió

Aquella noche, las estrellas salieron en manada y la luna permanecía escondida detrás de la niebla espesa que cubría los rostros del gentío. En esa hora, donde la tristeza de los suburbios envuelve como un manto los cuerpos vencidos de los hombres solitarios y sensibles, Astor caminó por una oscura calle que terminaba en un callejón infame.
Al salir de allí, comprobó que es preferible morir por amor, que vivir con dolor.

7 comentarios:

Regina dijo...

Sí que es preferible haber amado y haber perdido que nunca haber amado.

Preciosas palabras.

Gracias por tus comentarios.
Voy a buscar algo de Heredia, seguro que me gusta.

besos

Alatriste dijo...

Morir por amor. ¡Qué bella utopía!

Coincido con el comentario de Regina y es que a pesar del dolor por la ausencia, siempre es preferible haber vivido ese sentimiento romántico, aunque sólo sea un segundo.

Si es que la amiga Regina sabe mucho. Je, je, je.

Me alegro un montón de que hayas regresado y me ha hecho ilusión comprobar que me has enlazado. Todo un honor.

Un abrazo fuerte, compañero y que te vaya bonito.

Vértigo dijo...

Me gusta como has creado la ambientación, me imagino la luna... Morir por amor, pensaré en ello.

mamapi dijo...

Me gusta observar a la gente, cuando me traslado en autobus.... descubro, en sus caras, indiferencia, tristeza la mayoria de veces, sueño....cuantas vidas estaran sin amor,o desengaños...
Gracias por tu blog y por tu profundad que he visto en el.
Besosmamapi

Sigrid dijo...

Si, me apunto a los que mueren de amor, antes que a lo muertos vivientes que viven sin amar.

Besos

De acá dijo...

No hay porque temer...

El amor... reciproco o no... es fantastico

elycosmetica dijo...

Siempre es mejor amar, porque es en el amar mismo, en ese sentimiento, que nuestra vida se enriquece.
Besos.
Ely